Connect with us

Salud

Hábitos que Aceleran el Envejecimiento y Cómo Cambiarlos

Published

on

El envejecimiento es un proceso natural que todos experimentamos. Sin embargo, ciertos hábitos en nuestra vida diaria pueden acelerar este proceso, llevándonos a experimentar los signos y síntomas del envejecimiento más pronto de lo que esperamos.

La buena noticia es que muchos de estos hábitos pueden cambiarse fácilmente, lo que nos permite tener un control más directo sobre nuestra salud y bienestar a medida que envejecemos.

Este artículo explorará varios hábitos que aceleran el envejecimiento y proporcionará consejos sobre cómo puedes hacer cambios sencillos para vivir una vida más saludable y longeva.

Hábito 1: Falta de Sueño

El sueño es crucial para nuestra salud en general. Durante el sueño, nuestro cuerpo se regenera y repara el daño celular. No obtener suficiente sueño puede acelerar el envejecimiento, ya que el cuerpo no tiene tiempo suficiente para reparar y rejuvenecer las células.

Además, la falta de sueño puede conducir a problemas de salud como obesidad, diabetes y enfermedades del corazón. Asegúrate de obtener al menos 7 a 9 horas de sueño por noche para mantener tu cuerpo funcionando a su mejor capacidad.

Hábito 2: Consumo Excesivo de Alcohol

El alcohol en exceso puede ser perjudicial para la salud y acelerar el envejecimiento. No sólo deshidrata la piel, lo que puede conducir a arrugas, sino que también puede dañar los órganos internos y el sistema inmunológico.

Limita tu consumo de alcohol y opta por opciones más saludables como el agua o los tés de hierbas.

Hábito 3: Dieta Pobre

Una dieta pobre en nutrientes esenciales puede acelerar el envejecimiento. Comer demasiado azúcar, alimentos procesados y grasas trans puede causar inflamación en el cuerpo, daño celular y acelerar el envejecimiento.

Intenta incorporar más frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales en tu dieta para mantener a tu cuerpo nutrido y saludable.

Hábito 4: Sedentarismo

La falta de actividad física puede acelerar el envejecimiento al debilitar los músculos, disminuir la flexibilidad y ralentizar el metabolismo. Intenta incorporar actividad física regular en tu rutina, ya sea caminar, correr, nadar o hacer yoga.

Hábito 5: Fumar y Exposición al Humo de Segunda Mano

Fumar y la exposición al humo de segunda mano son dos de los factores más perjudiciales para la salud y pueden acelerar significativamente el proceso de envejecimiento.

Si eres fumador, considera buscar ayuda para dejar de fumar. Evitar el humo de segunda mano también es esencial para preservar tu salud y prevenir el envejecimiento prematuro.

Hábito 6: Estrés Crónico

El estrés es otro factor que puede acelerar el envejecimiento. El estrés crónico puede llevar a un aumento en la inflamación del cuerpo, alterar las funciones hormonales, y contribuir a una serie de problemas de salud, como enfermedades del corazón, diabetes, y problemas del sistema inmunológico.

Busca maneras de gestionar el estrés, como la meditación, el yoga, o la terapia, para mantener tus niveles de estrés bajo control.

Hábito 7: Deshidratación

La deshidratación puede afectar negativamente a nuestra salud y acelerar el proceso de envejecimiento.

Beber suficiente agua mantiene nuestra piel hidratada, mejora la digestión y elimina las toxinas de nuestro cuerpo. Asegúrate de beber al menos 8 vasos de agua al día para mantener una adecuada hidratación.

Hábito 8: Exposición al Sol sin Protección

La exposición al sol sin protección puede causar daño a la piel y acelerar el envejecimiento. Los rayos ultravioleta del sol pueden causar arrugas, manchas de la edad y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Usa protector solar diariamente, incluso en días nublados, para proteger tu piel del daño solar.

Cómo cambiar estos hábitos

Afortunadamente, estos hábitos pueden cambiarse con un poco de esfuerzo y dedicación. Comienza por identificar cuáles de estos hábitos forman parte de tu vida diaria y haz un plan para cambiarlos uno por uno.

Recuerda, el cambio duradero a menudo toma tiempo, así que sé paciente contigo mismo mientras trabajas para mejorar tu salud y retardar el envejecimiento.

Algo tan simple como dormir lo suficiente, comer una dieta saludable, mantenerse hidratado, y protegerse del sol puede tener un impacto significativo en la salud y la apariencia de tu piel. Asegúrate de hacer ejercicio regularmente, evitar el humo de segunda mano, y encontrar formas efectivas de manejar el estrés para promover una vida saludable y prevenir el envejecimiento prematuro.

La prevención es la clave cuando se trata de envejecer de forma saludable. Si bien es cierto que todos envejecemos, es posible ralentizar este proceso adoptando hábitos saludables. Mantén una actitud positiva hacia el envejecimiento y recuerda que cada día es una oportunidad para hacer elecciones saludables.


Nuestros hábitos diarios juegan un papel significativo en cómo envejecemos. Hábitos como la falta de sueño, el consumo excesivo de alcohol, una dieta pobre, el sedentarismo, fumar, el estrés crónico, la deshidratación y la exposición al sol sin protección pueden acelerar el proceso de envejecimiento.

La buena noticia es que estos hábitos pueden cambiarse. Al hacer pequeños cambios en tu vida diaria, puedes promover una vida más saludable y longeva, retardar el envejecimiento y disfrutar de una mejor calidad de vida. Recuerda, nunca es demasiado

Continue Reading

Salud

JN.1 y BA.2.86: Impacto Global y Vacunas Actualizadas

Published

on

Posee una mutación en su estructura que le brinda una superioridad en términos de propagación frente a otras. El especialista en cardiología y genética, Eric Topol, ha detallado la subvariante BA.2.86, denominada JN.1.

Inicialmente en Estados Unidos y posteriormente en Europa y otros lugares, ha surgido una preocupación significativa debido al incremento acelerado de una subvariante derivada de BA.2.86, conocida como JN.1, que se ha convertido en la de mayor expansión a nivel mundial.

Dentro de la evolución del virus SARS-CoV-2, desde el aparecimiento de recombinantes etiquetados como XBB hasta BA.2.86, un descendiente de las primeras versiones de Omicron (BA.2) y su variante JN.1, que incorporó una crucial mutación (L455S), se ha observado un cambio en la predominancia global del coronavirus.

Esta variante, identificada inicialmente por Dave McNally, un experto en análisis de datos del Reino Unido, ha logrado posicionarse rápidamente a nivel mundial en un breve periodo.

Aunque se requiere un porcentaje del 50% o superior para evaluar el impacto real en aspectos clínicos como hospitalizaciones, lo cierto es que a finales de noviembre, esta variante, como indicó Mike Honey, superó el >50% en Dinamarca, país donde la secuenciación del SARS-CoV-2 sigue siendo intensiva. Y es probable que en otros países ya haya sobrepasado el 20%.

Este mismo patrón se ha observado en toda Europa, incluyendo los Países Bajos, Irlanda y muchos otros.

El rápido aumento en toda Europa no sorprende, dado el claro beneficio de expansión que presenta JN.1 sobre otras variantes que circulan actualmente o en el pasado. Sin embargo, no es solo en Europa. Esta variante también está ganando terreno en Australia, Nueva Zelanda, China, Japón, entre otros.

En Estados Unidos, donde los analistas de datos expresaron su preocupación por la hiper mutada BA.2.86, resultó que esta no tenía una gran ventaja de crecimiento, y ahora están observando un aumento sostenido de JN.1 durante semanas. La tendencia ascendente es notable, así como su comparación con otras olas anteriores.

Con porcentajes todavía muy por debajo del 50% de JN.1 en todo Estados Unidos, se podría afirmar que la ola está empezando a tomar fuerza. Aunque el incremento en los casos no se debe únicamente a esta subvariante: el clima más frío en estas regiones norteñas, las reuniones en interiores, la ausencia de medidas de mitigación y las celebraciones de Acción de Gracias también son factores influyentes.

Sin embargo, el inicio de un aumento en las hospitalizaciones por COVID en el país, y un nivel a finales de noviembre que superó las 20,000 nuevas admisiones por semana, lo que, como indicador tardío, seguramente se incrementará en las siguientes semanas.

El aspecto clave aquí es que la trayectoria de JN.1 hacia el predominio no sugiere una detención en la evolución futura del SARS-CoV-2.

El rol de las vacunas actualizadas en la situación actual

En la actualidad, en los Estados Unidos, JN.1 se ha convertido en la variante más prevalente de BA.2.86. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anticipan que BA.2.86 y sus variantes derivadas, como JN.1, seguirán incrementando su presencia en las secuencias genéticas del SARS-CoV-2.

Una noticia positiva, aunque inesperada, es que, a pesar de las notables diferencias mutacionales entre XBB.1.5, objetivo de la vacuna de refuerzo “actualizada” monovalente, y JN.1, se ha observado una reactividad cruzada efectiva. Esta eficacia se ha comprobado en tres laboratorios de renombre.

Estos centros han publicado estudios preliminares que indican un alto nivel de anticuerpos neutralizantes del refuerzo XBB.1.5 contra JN.1, considerado como el principal indicador sustitutivo de protección contra formas graves de COVID (incluyendo hospitalizaciones y muertes).

Con esta prevista eficacia de la vacuna de refuerzo contra JN.1, existen argumentos contundentes a favor de recibir una dosis adicional. Sin embargo, hasta la fecha, solo un 16% de los adultos estadounidenses aptos para la vacunación han recibido esta dosis.

Es particularmente crucial que aquellos en grupos de alto riesgo, como los ancianos, personas con sistemas inmunológicos comprometidos o con condiciones de salud concurrentes, mantengan al día sus esquemas de vacunación.

Continue Reading

Salud

Remedios Naturales y Consejos para Manejar la Fiebre

Published

on

La fiebre es una respuesta natural de nuestro cuerpo a una variedad de afecciones, desde infecciones virales y bacterianas hasta enfermedades inflamatorias.

Es una indicación de que nuestro sistema inmunológico está funcionando y luchando contra los agentes patógenos. Sin embargo, cuando la fiebre es alta o persistente, puede ser incómoda e incluso peligrosa.

Aunque los medicamentos como los antipiréticos pueden ser útiles para reducir la fiebre, no siempre son necesarios y en algunos casos, es posible que prefieras recurrir a métodos naturales.

En este artículo, exploraremos varios remedios caseros para bajar la fiebre, infusiones útiles, y consejos sobre qué hacer y qué evitar durante un episodio de fiebre.

¿Cuándo se considera fiebre?

En términos generales, se considera fiebre cuando la temperatura corporal sube por encima de los 38 grados Celsius o 100.4 grados Fahrenheit. No obstante, es importante tener en cuenta que la temperatura corporal normal puede variar dependiendo de la persona, la hora del día, y la actividad que se esté realizando.

Remedios para bajar la fiebre sin medicamentos

Existen varios métodos para reducir la fiebre sin recurrir a medicamentos. Uno de los más comunes es la aplicación de paños fríos en la frente, las muñecas, los tobillos y detrás de las rodillas. Este método ayuda a reducir la temperatura corporal al enfriar la sangre que fluye cerca de la superficie de la piel.

El descanso y la hidratación son vitales cuando se tiene fiebre. El cuerpo necesita energía para luchar contra la infección, y el agua ayuda a regular la temperatura corporal. Es importante beber líquidos claros como agua, caldos y jugos de frutas diluidos.

La ropa ligera también puede ayudar a bajar la fiebre. Abrigarse demasiado puede hacer que el cuerpo retenga el calor y eleve aún más la temperatura.

Infusiones para bajar la fiebre

Algunas infusiones pueden ser útiles para bajar la fiebre. El té de tila, por ejemplo, tiene propiedades diuréticas y sudoríficas que pueden ayudar a reducir la fiebre. El té de manzanilla también es una buena opción, ya que tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a calmar el malestar que a menudo acompaña a la fiebre.

Qué evitar durante un episodio de fiebre

Es importante evitar la deshidratación, que puede ocurrir con la fiebre debido al aumento en la pérdida de líquidos. Además, es mejor evitar el alcohol, ya que puede interferir con la capacidad del cuerpo para regular su temperatura.

Si la fiebre persiste durante más de tres días, es alta (por encima de 39.5 grados Celsius o 103 grados Fahrenheit), o se acompaña de otros síntomas graves como dificultad para respirar, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello o confusión, se debe buscar atención médica inmediatamente. Estos podrían ser signos de una condición más grave que requiere tratamiento médico.

Cómo mantener la fiebre bajo control

Además de los remedios caseros e infusiones mencionados anteriormente, existen otras estrategias para mantener la fiebre bajo control.

Uno de ellos es mantener un ambiente fresco en el hogar. Durante un episodio de fiebre, el cuerpo genera más calor del que puede liberar. Mantener el ambiente fresco puede ayudar a equilibrar esta diferencia.

Otro método es el de las duchas tibias. Aunque la primera reacción puede ser tomar una ducha fría para bajar la temperatura corporal rápidamente, esto puede hacer que el cuerpo genere más calor como respuesta al cambio brusco de temperatura. Una ducha o baño tibio puede ayudar a reducir la fiebre gradualmente.

Alimentación durante un episodio de fiebre

Aunque se suele decir que hay que «alimentar un resfriado y ayunar durante la fiebre», no hay evidencia científica que respalde esta afirmación.

En realidad, el cuerpo necesita más energía para combatir una infección durante un episodio de fiebre. Por lo tanto, es importante comer alimentos nutritivos y fácilmente digeribles. Las frutas y verduras, los caldos y las sopas pueden ser buenas opciones.

El papel del sistema inmunológico

El sistema inmunológico desempeña un papel crucial en la respuesta febril. Su principal objetivo es proteger al cuerpo contra las infecciones.

Cuando se presenta una infección, el sistema inmunológico reacciona aumentando la temperatura corporal para crear un ambiente menos propicio para los agentes infecciosos y para acelerar la respuesta inmunológica.

La fiebre, por lo tanto, es un indicador de que el sistema inmunológico está haciendo su trabajo. Sin embargo, cuando la fiebre es demasiado alta o persistente, puede causar malestar e incluso ser peligrosa. Por lo tanto, es importante saber cómo manejarla de manera segura.

El impacto de la hidratación

Otro aspecto fundamental al tratar con la fiebre es mantener una buena hidratación. Durante un episodio de fiebre, el cuerpo puede perder líquidos y electrolitos a través del sudor, lo que puede conducir a la deshidratación.

Por eso, es importante beber abundante agua y otros líquidos, como jugos de frutas y caldos. Además de hidratar, estos líquidos pueden proporcionar nutrientes esenciales para el sistema inmunológico.

Las infusiones también son una excelente manera de mantenerse hidratado. Además de proporcionar líquidos, muchas hierbas y especias utilizadas en las infusiones tienen propiedades antipiréticas que pueden ayudar a bajar la fiebre.

Entre ellos se incluyen la menta, el jengibre, el sauce blanco y la cúrcuma. Para hacer una infusión, simplemente añade una cucharadita de la hierba o especia a una taza de agua hirviendo y deja que se infunda durante unos 10-15 minutos antes de beber.

Vestimenta adecuada

En cuanto a la vestimenta durante un episodio de fiebre, es aconsejable usar ropa ligera y cómoda. Ropa pesada y abrigos pueden atrapar el calor del cuerpo y empeorar la fiebre. En lugar de ello, opta por ropa de algodón ligera y holgada que permita la circulación del aire y la evaporación del sudor.

Reposo

El descanso es otro componente esencial en el manejo de la fiebre. Cuando tienes fiebre, tu cuerpo está trabajando duro para combatir la infección. El descanso permite que tu cuerpo se concentre en esta tarea. Intenta descansar tanto como sea posible y evita la actividad física intensa hasta que tu temperatura vuelva a la normalidad.

El papel de los nutrientes

Los nutrientes también juegan un papel crucial durante un episodio de fiebre. La vitamina C, el zinc, el selenio y otros nutrientes son esenciales para el sistema inmunológico. Asegúrate de obtener suficientes nutrientes a través de la dieta o de suplementos si es necesario.

Los alimentos ricos en vitamina C incluyen los cítricos, los pimientos rojos, las fresas y el kiwi. El zinc se puede encontrar en carnes, pescado, huevos y legumbres, mientras que el selenio está presente en las nueces de Brasil, los mariscos, el pollo y los huevos.

Continue Reading

Trending